Peus yo no etninedo un pmiietno…

Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams. Etso es pquore no lemeos cdaa ltera por si msima snio que la paalbra es un tdoo. Pesornamelnte me preace icrneilbe…

Vía José Luis el de la moto que probablemente lo vio en ¡Curioso!

Update: En un alarde de edición de gráficos, José Luis me hace llegar su propia versión del estudio, que combina éste con el de los que aseguran que solamente leemos la mitad de la línea. Se ajdnuta praa que jzugeun utseeds msioms.

Estudio

No encuentro palabras

No van a creerlo.

Hermosa directiva de empresa del ramo de la tecnología en la que trabajé hace años, cuya identidad permanecerá en el economato por razones evidentes, se muestra preocupada por lo cara que sale la fotografía digital. Ante mi cara de incredulidad, muestra una extensa colección de tarjetas SD compradas a precio de oro en ese gran centro comercial que si no quedas satisfecho te devuelve tu dinero.

Señoras y señores, gran descubrimiento ante sus ojos: ¡Las tarjetas son reutilizables! Se inserta la tarjeta en un PC, se mueven las fotos a su disco -duro como la mollera de mi interlocutora- y se guardan más fotos en la misma tarjeta.

“¿Cómo has sobrevivido mirando las fotos en una pantalla de dos pulgadas?” Pregunto perplejo.

“No, si yo las imprimo todas” Contesta señalando con el dedo a una carísima impresora de fotos que permite la conexión directa de la cámara sin mediar ordenador.

Esta es la que me llamaba friki cuando me cruzaba con ella por los pasillos.

Groucho

“He pasado una noche estupenda, pero no ha sido ésta”

“Nunca olvido una cara, pero con usted haré una excepción”

“No busque en los barriles”

Y tantas otras. Sin comentarios.

Cerrado (o casi) por Vacaciones

Me voy de vacaciones (ya lo avisé con tiempo suficiente) hasta el mes de septiembre. Volverán los atascos, las prisas y los líos. Se hará insufrible el camino de la casa al trabajo, en dura competencia con el recorrido inverso. Me olvidaré de ti, salvo que ocurra algo inesperado.

Perdurará el sonado romance de la camarera -escultural de guapa, ya lo saben- y el propietario del garito. O acabará -no lo deseo- volviéndose a su tierra y maldiciendo el día en que cedió a sus románticos requiebros.

Será el verano al fín de mi media naranja; la maciza definitiva, también se lo he contado. Procuraré no palpar tecla, que hay que serenar el alma y vaciar el intelecto de chorradas, para que penetre en esta dura mollera algo que aporte algo, vive Dios.

A la vuelta tendré sorpresas preparadas. Y -seguramente- sufriré las que otros preparen -concienzudamente- con la única intención de complicarme la vida.

Peeero… permanezcan atentos a nuestra sintonía. Algún POST veraniego que otro caerá.

En tanto escucho el canto de mi amable vecina, la del gotelé, también lo he relatado. “Que me hagan un completo”, requiere. Parece que también precisa vacaciones.

Sic transit gloria mundi…

Simpática Operadora

[Ocurrió hace mucho tiempo, en agosto de 2007. Agradecido al recopilador (por propia voluntad no identificado) que ha recuperado este POST de sus archivos particulares]

Llamada intempestiva a casa. Viernes. Cinco de la tarde. Sofá. Sopor postnutritivo. En el teléfono sale “Privado”. No hay duda, es de un call center. Diálogo. O casi:

Simpática operadora: “¿Capeto… Veloso… Carlos?”
Humilde servidor: “Lo lamento, señorita, no hablo su idioma. ¿Habla español?”
Simpática: “Eeer… pregunto por Carlos Capeto Veloso”
Humilde: “Ahora lo he entendido. ¿Qué quería?”
Simpática: “¿Se encuentra?”
Humilde: “Normalmente no me busco, así que no suelo encontrarme. ¿Quién es?”
Simpática: “Caja Madrid Raquel”
Humilde: “Ya, y ¿Qué quería, señorita Caja?”
Simpática: “Pero, ¿No es capeto?”
Humilde: “No, soy cordobés. ¿Quiere usted algo en concreto? Me temo que esta conversación no tiene mucho sentido”
Simpática: “Capeto Veloso Carlos. ¿No vive ahí?”
Humilde: “No, aquí vivo yo. No hay capetos, ni carolingios, ni merovingios… ni suevos, ni vándalos ni alanos. Solamente estoy yo”
Simpática: “Es que yo preguntaba por Carlos Capeto Veloso”
Humilde: “Eso ya lo tengo claro. Mire, señorita, no quiero parecer maleducado, pero insisto en que esta conversación no lleva a ninguna parte. Teniendo en cuenta que no hay capetos en las inmediaciones, ¿Podríamos dejarlo aquí? De verdad que ha sido un placer”
Simpática: “Piip, piip, piip, piip” (evidentemente ha desistido)

Veinte segundos después, suena nuevamente el teléfono. En la pantallita sale “Privado”. No hay duda, es de un call center. No descuelgo. Capeto no vive aquí.

Refrito: Simpática Operadora

Ocurrió hace meses. Agradecido al recopilador (por propia voluntad no identificado) que ha recuperado este POST de sus archivos particulares.

Llamada intempestiva a casa. Viernes. Cinco de la tarde. Sofá. Sopor postnutritivo. En el teléfono sale “Privado”. No hay duda, es de un call center. Diálogo. O casi:

Simpática operadora: “¿Capeto… Veloso… Carlos?”
Humilde servidor: “Lo lamento, señorita, no hablo su idioma. ¿Habla español?”
Simpática: “Eeer… pregunto por Carlos Capeto Veloso”
Humilde: “Ahora lo he entendido. ¿Qué quería?”
Simpática: “¿Se encuentra?”
Humilde: “Normalmente no me busco, así que no suelo encontrarme. ¿Quién es?”
Simpática: “Caja Madrid Raquel”
Humilde: “Ya, y ¿Qué quería, señorita Caja?”
Simpática: “Pero, ¿No es capeto?”
Humilde: “No, soy cordobés. ¿Quiere usted algo en concreto? Me temo que esta conversación no tiene mucho sentido”
Simpática: Capeto Veloso Carlos. ¿No vive ahí?”
Humilde: “No, aquí vivo yo. No hay capetos, ni carolingios, ni merovingios… ni suevos, ni vándalos ni alanos. Solamente estoy yo”
Simpática: “Es que yo preguntaba por Carlos Capeto Veloso”
Humilde: “Eso ya lo tengo claro. Mire, señorita, no quiero parecer maleducado, pero insisto en que esta conversación no lleva a ninguna parte. Teniendo en cuenta que no hay capetos en las inmediaciones, ¿Podríamos dejarlo aquí? De verdad que ha sido un placer”
Simpática: “Piip, piip, piip, piip” (evidentemente ha desistido)

Veinte segundos después, suena nuevamente el teléfono. En la pantallita sale “Privado”. No hay duda, es de un call center. No descuelgo. Capeto no vive aquí.

Masculino de Oca

Ese alma no tan gemela que me ha salido en Extremadura comentó hace algún tiempo una de mis lecturas favoritas: La “Gran Enciclopedia del Disparate” de Rodríguez Plasencia. Gracias a sus notas he sabido que se ha publicado toda una saga, con segunda y tercera parte. A gastar los cuartos, que como lectura de verano promete no tener desperdicio.

Más en su blog.

Dejar de Fumar / Quit Smoking

In english below. Magnífica la foto de Jack en Funny Pictures. La zona de fumadores de una empresa que ha decidido que sus empleados realmente dejen de fumar.

En un país que todavía permite fumar en la oficina, claro…

Fantastic Jack’s in Funny Pictures. Smoking area of a company enforcing quitting for real.

Located in a country that still permits smoking in the office…

Enlaces/Links: Jack, Funny Pictures

Más Justicia Cósmica

Me permito la osadía de llamar su atención sobre un viejo POST (accesible siguiendo este enlace) en el que relaté las vicisitudes de una magnífica oferta de trabajo, a la que respondí con una no menos interesante oferta de relación sentimental. Seria, por supuesto.

Pues bien: La ínclita oferente de la ETT ha vuelto a la carga. Lamentablemente ha ignorado mi proposición de índole personal, reincidiendo en el frío plano profesional. Ha pulido el estilo y mejorado la composición hasta el punto de ofrecer -claramente- un único puesto de trabajo para una sola persona. Entre los detalles a mejorar, la propia naturaleza del puesto. Pide un Operador de COBOL, que, para los profanos, viene a ser como si solicitas un conductor de jamones ibéricos.

Esto promete.

Farsas Maravillosas

Disculpas de tamaño colosal.

Ayer por la noche cometí la tropelía de levantarme e irme a casa en plena representación. El lugar, Torrejón del Rey, Guadalajara. La compañía, “Comediantes de Legua”. La obra, “Farsas Maravillosas”. Todo ello según el panfleto amablemente editado y repartido por el Ayuntamiento.

En mi descargo, la mayor tenía frío. La mediana tenía sueño. La pequeña tenía caca. Mis hijas, claro. Prioridades de padre divorciado obligan.

Entiéndalo, señor Director. Asúmalo el elenco de actores. Toleren tramoyistas, teloneros, luminosos y sonoros mi atrevimiento. Necesitamos teatro. Y el teatro sin espectadores no es nada. Si no se acostumbran desde pequeñas no irán cuando sean mayores.

Una inversión.

Por cierto. Enhorabuena. Humilde opinión de profano: Lo hacéis fenomenal.