Pues es cierto lo que dice Shora, toda la innovación española se basa en ponerle un palo a algo. El chupa-chups, un palo a un caramelo. La fregona, un palo a una bayeta. El autogiro, un palo a un avión sin alas. El futbolín… qué dolor tan grande, unos muñecos empalados…
He pasado unos meses en el departamento de Innovación de un gran banco, y veo que me he dado cuenta tarde del camino del éxito. Vaya lástima. En el futuro, tengo que pensar en algo o alguien a quien empalar… por aquello de fomentar la I+D+I… otez.
Estoy leyendo las políticas corporativas de mi nueva Empresa, y se prohibe explícitamente el uso de lenguaje vulgar. O sea, que al que me robó la batería ya no puedo llamarle cosas para desahogarme. Pero… el manual interno no dice nada de empalamientos… tiembla ladrón…


