Uno de los nuestros cumple setenta
Sábado, 5 Enero 2008 por excusatio
Uno de los nuestros cumple hoy setenta años. Pudo ser el gran dictador, el amo de la maquinaria de reprimir. Pudo darse la gran vida en Estoril. Pudo ignorar los deseos y las inquietudes de la sociedad española de hace treinta años. No lo hizo.
En lugar de seguir el camino fácil, se puso a la tarea. Desmontó el chiringuito del abuelo Paco y sus secuaces. Instauró un régimen democrático perfectamente homologable con el resto de la Europa occidental. Estableció un ambiente de profesionalidad en las Fuerzas Armadas que también se puede comparar -por primera vez en la historia- con el existente en el resto de Europa. Se acabó, para bien de todos, la tradición de intervención de los militares en la política que ha jalonado la historia de España.
Durante un tiempo ha estado de moda denostar al Rey. A la monarquía y a la persona física en la que ésta se encarna. Si lo piensan despacio y con honestidad, hasta los pseudo-progres encontrarán alguna razón para estar agradecidos y alguna otra que les haga sospechar que una república no aportaría nada nuevo.
En el mundo pragmático en el que vivimos, no hay diferencia. Un presidente electo no garantiza un comportamiento impecable. Con un monarca constitucional podemos quedarnos en los hechos desnudos. Si alguien duda de la oportunidad y conveniencia de la monarquía española es porque era muy pequeño el 23 de Febrero de 1981 y le mandaron a la cama temprano. O porque es intencionadamente olvidadizo, que es peor.
[Sin embargo, ninguna de estas agradecidas frases justifica una poltrona eterna. El saldo se acaba si uno no ingresa. De mi confianza y aprobación se ha de deducir una exigencia implacable. 'Nuestro hijo Felipe' no puede ser un niño rico que vive la vida loca de la alta sociedad. Ha de mancharse las manos de grasa y ganarse el respeto de los monárquicos y de los que no lo son. Porque si no lo hace nos pasaremos a la república sin dudarlo. Aquí, vagos y maleantes los justos. Ya estuvo mal que se construyera el super chalé, solamente por el ejemplo que se da a la pléyade de mileuristas que no tendrán un piso en su puta vida. Doña Cristina, con igual o mayor familia, vivía en un piso en Barcelona y pudo soportarlo. Es fundamental que cada dedo que mueva esté estudiado al detalle. Lo siento, si quiere vivir con despreocupación ha de renunciar a su privilegiado estatus actual y meterse cada día en el metro como hacemos los demás]
Toda la reflexión anterior está escrita en voz baja [entre corchetes] porque no forma parte de la felicitación. Es que me enciendo y me voy del tema con cierta facilidad, ya me conocen los que me leen. Todos ellos me dicen en estos casos, con mucha razón: ¿Por qué no te callas?
Lo dicho. Felicidades, Majestad. Y que cumpla muchos más. Y mis deseos de acierto. Y atención al niño.
He caido en estos lares, vaya a saber por qué, esos misterios de ir de link en link, casi como si fueran lianas.
Me gusto lo que escribiste, pensamientos muy bien fundamentados, te dejo mis saludos desde Buenos Aires.
Malizia
Bueno, menos mal. Por fin. La verdad, no entiendo esta moda del pim-pam-pum con la monarquía. Una oye hablar por ahí de la república como si fuera el bálsamo de fierabrás, que todo lo cura.
Saludos, Mr. excusatio