
Como cualquier blog cotizado, éste humildísimo empieza a acoger las opiniones de distinguidos artistas invitados. Toma la palabra mi compañero Igor, el As del Análisis de las integrantes del sexo contrario, quedando absolutamente fuera de mi control todo lo que sigue. Para los que no viven en España, el término “Comunidad Autónoma de Madrid” se corresponde con el Gobierno local de la región en la que está situada la capital.
“¿Por qué si sólo fuma el treinta por ciento de la población, el setenta por ciento restante debe someterse a sus malos humos?
La poseedora de la respuesta más clara y concisa tiene nombre y apellidos: Esperanza Aguirre.
Cuando entró en vigor la Ley Antitabaco el primero de enero de 2007, muchos de nosotros teníamos la esperanza de frecuentar un bar con más de cien metros cuadrados, acudir al centro de trabajo o simplemente pasear por la calle sin ser perseguidos por esa asquerosa lacra: el olor a tabaco en nuestras ropas.
Por eso recuerdo cada día con amargura a la Señora Presidenta de la Comunidad de Madrid, quien probablemente fuma y por ello ha decidido que aquí no se cumpla la Ley. Y que todos los bares y restaurantes sean de fumadores.
Deseo que despierte de su sueño dogmático, como ya recomendó alguien mucho más diplomático que un servidor, para que los demás podamos tener un espacio libre de pestilentes humos.
Si mis recomendaciones no fueran suficientes, sólo me queda apelar a la preocupante economía, pues he oído decir que hasta el más pintado está teniendo últimamente problemas para calentar su morada. Tal vez el ahorro en labores del tabaco contribuya a aliviar la asfixia de la cuenta bancaria…”
Por mi parte, todo el apoyo a la eliminación total y absoluta del tabaco. Aunque suene algo dogmático.



Leo en El Periódico que Ana Botella se solidariza con Esperanza Aguirre. Mala cosa.