
Yo ya me consideraba irrelevante antes de ésto, pero ahora que las mujeres van a tener su propia descendencia biológica sin el concurso de hombre alguno, lo poco que uno podía considerarse a sí mismo ha tocado fondo. Para ver el lado bueno, seguro que se acaba la tensión.
Ya ni para hacer hijos vamos a ser necesarios… el mundo es de ellas. Nos tendremos que buscar otro planeta. Eso sí, el mío que tenga mujeres y, si puede ser, que no sepan nada de investigación con células madre.



Pues no sé, qué quieres que te diga. Quizás voy contracorriente, pero a mí un planeta sin tíos me resulta de lo más aburrido. El otro día llegó a mi buzó propaganda de un gimnasio femenino que se llamaba Solas o algo así. ¡Sin hombres! Rezaba la propaganda. Y yo pensé, ¿qué interés tiene ir al gimnasio entonces? ¿Para que me cuenten sus rollos sobre lo mal que les limpia su asistenta? Buuuf.
Saludos de una inquilino en fase pelín misógina
He encontrado una recopilación de frases que te sacará de esa fase, estoy seguro. Está en el apartado “PÁGINAS” en la columna de la derecha, y se llama, como no, “Misoginia”. Conste que no me identifico con lo que se dice ahí.