
Este sí es un caso real. Me ocurrió hace casi veinte años, el día que estrené la BMW. Se suponía que la K75 era el modelo de gama media, ni grande ni pequeña, pero a mí me parecía un motarrón enorme. Salir de la tienda con una moto nueva es siempre un acontecimiento relevante. Te sientes inseguro. Sospechas que tus huesos van a aterrizar contra el duro pavimento en cualquier momento. Un drama.
Semáforo rojo. A mi lado se detiene otra BMW, es una K-1, la superdeportiva recién llegada al mercado, mucho más grande y espectacular que la mía. Pintada en un llamativo color rojo con ribetes amarillos. Cabalga a su lomo una supermujer vestida con un mono de cuero también rojo, melena rubia rizada al viento. En aquel tiempo todavía se veía gente sin casco.
Busco a Jacqs. La del anuncio de colonia es Sor Citroën al lado de este pedazo de hembra que se me acaba de parar al costado. Me mira descaradamente, de arriba abajo, con suficiencia, rayando en el desprecio. Detecta mi absoluta inseguridad. Sonríe burlona y comenta cruel:
Mucha moto para tan poco tío…“
Tocado milagrosamente por el dedo de la inspiración. Imito su recorrido visual deteniéndome en la parte de atrás. Respondo sin pensarlo:
Mucho culo para tan poco asiento…”
Semáforo verde. He mentido. Tiene un culo perfecto. Semblante inmutable, inexpresivo. Sale disparada. Se pierde en el horizonte en cuestión de segundos. Me anticipo a quienes me van a censurar por no haber intentado algo más productivo. No. Esas mujeres NUNCA quieren nada con tíos normales y corrientes. Son ganas de perder el tiempo, por mi parte y por la suya.
[Si quieren leer algo divertido sobre anuncios de colonia, pinchen aquí. Me va a dar algo...]



Chapó, caballero, respuesta más oportuna no se me ocurre.
Seguro que te dedicó no menos de un par de horas de bici estática, cinco minutos de análisis detallado frente a espejo de cuerpo entero en pelotas y alguna que otra frase original dirigida a tu parentesco. Seguro que todavía hoy se acuerda de ti.
Y esa es mucha más atención que la que hubieras conseguido con un buen revolcón. Enhorabuena.
Cuánto honor, don Emilio. Sea bienvenido a mi humilde morada. Un abrazo.
La respuesta es genial. Es de esas que siempre se me ocurren cuando estoy en casa pensando en ello delante de un café (”tenía que haberle dicho…”) pero que nunca soy capaz de articular en el momento.
Abrazos
Entiéndamen usted, que valoro y mucho su acertadísima respuesta, pero he de encontrarle un pero. Si esa mujer estaba tan buena como usted comenta (y yo me imagino), ella lo sabe, y eso supone que su respuesta quizá no hiciese la mella que todos esperamos.
Como comentaba Pau, todos hemos conseguido afiladísimas réplicas… dos horas después del momento necesario, así que el simple hecho de articular palabra en una situación como la que comenta ya es digno de aplauso.
Un saludo!!
Habéis dado en la clave de este asunto. Me salió involuntariamente. Lo normal es que me pase lo que decís. Luego lo pienso y Pepito Grillo me mortifica: ¿Por qué no has dicho lo de ‘en tu casa o en la mía’, estúpido?
Solamente he tenido dos momentos de inspiración -o de suerte- en toda mi vida. Éste y otro mucho más reciente que ya conté hace unos días: Faldas son problemas. Está aquí.
En aquella ocasión prometí contar la historia de hoy. Promesa cumplida.
Me recuerda a cierto incidente comentado pero no contado con una conocida modelo del panorama nacional… que creo todavia no ha aparecido por este blog…
Si quieres que te lo recuerde, ya sabes donde encontrarme…
Querido compadre…
El incidente al que se refiere está debidamente glosado en este humilde blog -que es la casa de usted y de todos los apreciadísimos vistantes que vienen en son de paz y armonía- desde agosto del año pasado…
http://excusatio.wordpress.com/2007/08/05/refrito-inalcanzable/
Hay que ver cómo están disfrutando ustedes con mis fracasos…
Un abrazo.
Touche !!!…
Es lo que tiene la memoria de pez…
Abrazos… pero que corra el aire… jejejeje
No somos nadie…
Recuerde que a mí me pasó lo mismo con los Reyes Magos de su distinguido blog…
Mi neurona tampoco da abasto.
Esta entrada se merece un OOOOOOLEEEEEEEEE bien grande (por eso está en mayúsculas,jajaja)
La verdad es que la frase llegó en el momento oportuno e imagino que con el tono que requería la ocasión.
Que conste que no es disfrutar con tus fracasos, la vida, contada por uno mismo hacia lo demás, los cuales no han vivido esas situaciones, a veces son graciosas, todo el mundo tiene momentos de su vida que si los cuenta en plan anécdota, hará reir al resto.
Besos indiscretos!!muaksssssss
Pídeme que pare un rayo
en medio de su carrera
pero ¿dejar de quererte?
ni lo menciones siquiera.
Ese beso que tú sabes.
Diooooooooooooooooooooossssssssssss… no apto para hipoglucemicos ………
Diopsssssssssss imaginarte diciendo eso arrodillado y me da un no se queeeeee
que alguien te pare macho porque si no …
Creo que no todo el mundo va a compartir tu deseo… me refiero a lo de “que alguien me pare…”
Seguro que sale algún “más maderaaaaaa…” por ahí.