Leonard Nimoy

Tupideces

Live long and prosper

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Tupideces

Bien Mal

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El mal, ese sucio traidor, cínico empedernido, absurdo autodestructivo. “Ahora apetece una copa.” -dijo con aire de inocencia, como el que nunca ha roto un plato.

El bien, tímido y recatado, inseguro casi siempre, por esta vez habló con decisión. “Ni apetece ni se justifica. No hay angustia ni dolor. No hay preocupaciones. La vida es hermosa y no tiene sentido envenenarla.”

La botella permaneció en la estantería. Ganó la partida, siquiera una vez, el bien al mal.

No obstante, bajar la guardia sería un error fatal. El mal siempre intenta nuevos engaños. Toda la industria del alambique jalea sus acechanzas.

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Preguntas adecuadas

Business question

Poca gente está haciendo preguntas pertinentes al que -un día no muy lejano- será llamado al incómodo trance de ocupar el Palacio de la Moncloa. He aquí una que se me ocurre:

¿Qué contestará usted, don Pablo, cuando reciba la visita del representante de los olicarcas* que irá a ponerle en la encrucijada?

Imagino una cortísima exposición de hechos.

Verá, señor Presidente: En un discreto paraíso fiscal hemos reunido un enorme tesoro a lo largo de los años. 

A base de recibos de la luz inflados como teta de quirófano.

A base de subir la gasolina cuando sube el barril y no bajarla cuando su precio se desploma.

A base de cobrar la conexión más cutre como si los megabytes se despeinaran de tanta velocidad.

A base de hipotecas con su cláusula suelo, techo y paredes alicatadas.

A base de obtener dinero público para negocios imposibles como peajes sin coches, aeropuertos sin aviones y demás obras faraónicas carentes de sentido.

A base de privatizar sin piedad cualquier cosa pública que pueda dar dinero a raudales.

A base de socializar cualquier pérdida aparecida por el camino.

Usted decide. Se lo damos para que lo reparta entre los suyos o lo entregamos a sus enemigos. Con el encargo de destruir, por el medio que sea, todo lo que a usted le importe. 

Sólo le pedimos una cosa a cambio del tesoro: Que todo siga como hasta ahora.

¿Qué elige? ¿Dejar las cosas como están o ver cómo unos incontrolados lo arrasan todo en sus inmediaciones? Por supuesto, harán que parezca un accidente”.

Sólo espero que su carne, don Pablo, no sea tan débil como la de los que le precedieron.

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*N. del A.: “Olicarcas” es un error de aporreamiento de teclas, pero me encanta. Ahí se queda.

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Otro mundo imposible

otro-mundo

Hunden a mucha gente en la miseria. Envenenan ríos y mares, valles y montañas, cielos y tierras. Exprimen los recursos naturales como si sus nietos fueran a ser inmunes a toda enfermedad.

¿Cómo se hace el juego a la gente sin escrúpulos? Se empieza por encogerse de hombros, decir que es “populismo y demagogia” cualquier alternativa, escabullirse detrás de un “no es para tanto” y terminar pensando que el cambio es imposible.

Mientras tanto ellos, a hacer caja a sus consejos de administración.

 

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Demagogia y Populismo

Wikipedia:

“Demagogia (del griego δῆμος -dēmos-, pueblo y ἄγειν -agein-, dirigir) es una estrategia utilizada para conseguir el poder político. Consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda.

El uso de los términos “populismo” y “populista” se hace habitualmente en contextos políticos y de forma peyorativa, sin que del término se desprenda una evidente identificación ideológica (dentro del esquema o espectro político izquierda-derecha), sino más bien con procedimientos políticos (demagogia) y con rasgos como la simplificación dicotómica, el anti-elitismo (propuestas de igualdad social o que pretendan favorecer a los más débiles), el predominio de los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización, el liderazgo carismático, la imprevisibilidad u oportunismo, etcétera”.

Saque sus propias conclusiones y llámeme populista o demagogo si lo desea. En mi opinión, un Estado moderno tiene que servir para dos cosas:

Ofrecer servicios que garanticen la supervivencia y el bienestar de la gente. Sobre todo, los que no podríamos tener -con eficacia, de manera sostenible y a precio razonable- si actuásemos cada uno por separado.

Promover la igualdad de oportunidades. Proteger al débil de los abusos del poderoso.

Todo lo demás sobra.

Y no. No veo que los coches oficiales aporten gran cosa en ninguna de estas dos categorías. Los políticos y funcionarios de alto rango están desproporcionadamente bien pagados como para poder sufragar sus propios gastos de locomoción.

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Que levante la mano

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Quien se encuentre abducido, secuestrado e incluso sobornado,
por industrias que fabrican maquinaria de matar,
dirigidas por gentuza de codicia exponencialmente creciente,
que levante la mano.

Quien reconozca el derecho a defenderse
sólo a aquel que pueda pagar un dineral inmenso
por cajas y más cajas de ferretería mortecina
que levante la mano.

Quien se encoja de hombros ante desgracia ajena
y vea tan normal que seres humanos indefensos
sean considerados daños colaterales
que levante la mano.

Que la guadaña se lleve de un silbido
la mano avariciosa, asesina e indecente
Que al manco resultante no le queden más ganas de matar
ni levantar la mano.

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Jamás sin ti

fog

Esos días sombríos en los que todo parece gris, mustio, frío, desanimado. Esas cuentas que no acaban de salir por más que quites de allá y lo pongas acá. Esos momentos en los que solamente ves la solución en un taxi rápido a la T4, con destino a ninguna parte, nada por facturar.

Mientras tanto: Esa forma tan tuya de tirar adelante con determinación. Has estado en lugares que ni imaginaría. Has visto cosas que no podría creer ni aunque parasen delante de mis ojos. Has deambulado por el mismísimo filo de la navaja de Occam. Has vivido para contarlo.

“No tengas miedo. En bien peores plazas habemos toreado, y aquí, sin novedad, sigo dándolo todo por aquellos que amo.”

No das a tus palabras la menor importancia. Con mucho disimulo reviso ahora mi propia partitura y solamente veo bocinazos en ella. Suena tu melodía alrededor. “Tonto eres” -dice don José Grillo susurrando a mi oído- “No vales medio céntimo al lado de la fuerza de su amor” -clava otra vez la daga de su verbo en mis espaldas.

Nada temo, si es que tú me proteges. Palabra de amante descerebrado. Palabrita de honor.

 

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