Distancia

 

Desde lejos se ve todo diferente.

¿Diferente? Los mismos perros, los mismos collares, gentes que van y vienen. Intentando hacer viables sus vidas. Resistiendo las tentaciones o cayendo en sus brazos. Cantos de sirenas, de forofos o de barítonos. Tanto da. Miles de seres anónimos que tienen más suerte por estar de este lado de la verja.

Hoy escribo desde el colmo de la desigualdad. La City londinense es el paradigma de los negocios, la cuna de los piratas, la estación final de la ruta del opio. Que ya no empieza en Shangai ni en Pekín. Que ya no transporta la preciada flor que adormece a los que buscan la felicidad pasajera.

No esperaba recorrer en soledad esta etapa del viaje. Accidente sobrevenido por culpa de lo caro que está todo y de las obligaciones fundamentales. Otra vez será, estoy convencido. No pierdo la esperanza de recorrer el mundo contigo a mi lado. La vida, créeme, puede ser deliciosa o vomitiva en idénticas circunstancias. No es el medio de transporte. No es la carretera. No es el origen ni el destino.

Sólo la compañía importa.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s