2016-08-26 y la libertad

20160811_141542

Antepenúltimo de asueto.

Estaba dando vueltas a la cosa de la libertad y la democracia. Parece que esos son los ríos revueltos -que van a parar al mar, que es el morir- en los que pescan los próceres de la Patria.

No profundizamos. Nos quedamos en la cáscara para no complicarnos la vida. Y así nos luce el pelo, o la calva.

Libertad para hacer lo que te place, en medio del campo, sin un alma en mil kilómetros a la redonda. Bueno, pues si te apetece y puedes, detonar una bomba de hidrógeno es un dolor. Ya te separen mil o cinco mil. La vas a liar.

Libertad para que unos pocos banqueros suban artificialmente los tipos de interés. Cosa que, automáticamente, enviará a la miseria a miles de personas normales, que solamente quieren vivir con dignidad y no albergan megalomanías ni por el forro.

Libertad para ponerse capirotes blancos, subirse a los caballos y quemar vivos a unos negros. A que tampoco.

Hemos de mover la línea divisoria entre lo que se puede y lo que no. Se nos ha metido en la cabeza -a empujones- que poner límites es extremista. Triunfa la idea de que todo se autorregula. Se eliminan las limitaciones o se ponen tan arriba que solamente se es delincuente después de defraudar una cantidad imposible.

Y me temo que no. Que algo tiene que parar los pies al fuerte para que no convierta a los débiles en esclavos.

“¡¡¡A la revolución por la subvención!!! ¡¡¡A la parálisis por el análisis!!!” -gritaron los de siempre. Aseguran que son la voz del pueblo, pero no. Se trata de otro tipo de mamporreros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s