Elegía al carril derecho

carril-derecho

Usar el carril derecho es de pobres. De débiles. De pringados.

Yo quiero ser llorando el ciudadano
que conduce de casa a la oficina,
compañero del alma, tan temprano.

Incorporarse a una vía de varios carriles pisando huevos y plantarse en el puto medio. Eso es lo que mola.

Si los demás tienen que frenar, si contribuyes a montar un atasco de proporciones bíblicas, si provocas un accidente… no importa. Has molado. Estás en la pomada, molestando a los demás. Eso es lo relevante.

No te preocupes si los demás conductores se acuerdan de varias ramas de tu árbol genealógico. Que no te importe si mancillan a tus muertos con denuedo. Estás de moda. Y eres lavable.

Si ellos supieran
idiotas

que yo soy el hombre
más rico del mundo así
saltando entre los carriles
Olvidaron
que un coche no es más que un coche
que tengo que presumir
y que tengo de frontera el guardarrail

Sigue a lo tuyo. Total, eso de pensar en los otros es de nórdicos. Aquí somos Lazarillo de Tormes, y hemos de honrar nuestras tradiciones: Joder al prójimo, engañar al vecino, aplaudir al sinvergüenza, engañar a Hacienda, llevárnoslo a Panamá.

Ahí reside el glamour.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s