Motivos para un cambio

El código de vestimenta es solo el principio.

La oficina (y los centros de datos) solamente 2.000 km más cerca.

Cambio Londres por Alcalá de Henares y el Polígono de Las Mercedes.

Doce minutos en moto, en sentido contrario al atasco.

La mesa, el doble de tamaño. Con su cajonera y todo.

El siguiente sobaco, cinco veces más lejos.

El sector del entretenimiento en lugar del financiero.

Ninguna tarada con látigo en muchas leguas a la redonda.

Y la pasta, como dijo Sagasta.

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